La encuadernación rústica puede considerarse como una de las más populares. Además de ser asequible, el acabado que aporta es de bastante calidad, dando una imagen del libro estupenda. Está muy extendida en decenas de miles de libros por todo el mundo. Por lo tanto, si desea gastar poco dinero y encuadernar de manera sencilla, debe tener en cuenta sí o sí con la rústica.
Surgió en el siglo XIX, momento en el que las tiradas eran masivas y con una valoración cada vez mayor por parte de la sociedad de los ejemplares, los cuales sirvieron para expandir el conocimiento y la alfabetización entre la población. No importaba: se encuadernaban desde biblias, pasando por novelas, libros históricos o revistas de entretenimiento.

Sin embargo, en la actualidad, tanto la técnica como la calidad de este tipo de encuadernaciones ha ido mejorando enormemente. De hecho, ahora apenas se apuesta por esta encuadernación para los libros de bolsillo.
Tipos de encuadernación rústica
La rústica o tapa blanda se puede definir como el forrado de un libro en papel o cartón, que sería la cubierta, con todas las hojas o pliegos que forman una publicación.
Se puede apostar por la encuadernación cosida o encolada, siendo estos sus dos tipos más destacados. Sigue leyendo para conocer más detalles.
Encuadernación rústica cosida
Se podría considerar como el método de más calidad. Esto es así porque requiere de un paso más que el resto: las páginas quedan cosidas entre sí antes incluso de pegarse a la cubierta, por lo que se crea un bloque único.
En el cosido se emplean materiales diversos: cáñamo, lino, algodón o materiales sintéticos. En todos los casos la resistencia al desgaste será menor y, por otro lado, la durabilidad de la publicación será mayor.
Entre las publicaciones más destacadas, estarían los libros escolares, las novelas o publicaciones generalistas.
Encuadernación rústica encolada
A este tipo se le conoce también como la encuadernación fresada o grecada (cuando quedan “ranuradas o desbordadas”). Suele ser la mejor opción para libros.
¿Cómo se encuaderna? Muy sencillo. Se pega al dorso de las hojas una cubierta de cartón. Los pliegos quedan fresados antes del encolado por el lado en el cual se pega la cubierta.
Es la opción escogida por los universitarios que van a encuadernar su tesis, por los negocios que desean folletos con gran carga de productos o por editoriales de libros de texto y publicaciones generalistas.
Asimismo, existe una evolución del tipo “Hotmel” (un tipo de cola muy popular), el “Meltak” (una cola para mejorar el encuadernado), que emplea cola de poliuretano, más segura pero con un alto precio que la cola tradicional que todos conocemos.
Encuadernación rústica de espiral metálica
Las hojas quedan unidas por un alambre, similar al de espiral, pero el alambre no llega a pasar por las páginas. Las páginas quedan colocadas en un alambre, en forma de C, que queda cerrado de manera cilíndrica para la unión de los documentos. Con ello, el paso de las páginas o la apertura y cierre de la publicación es sencilla y sin problemas.
Se emplea, normalmente, para cuadernos, libretas o manuales.

Encuadernación cosida

Encuadernación encolado

Encuadernación espiral wire-o
¿Qué diferencia hay entre la cartoné y la encuadernación rústica?
Ante las dudas de muchos clientes, cabe destacar la diferencia entre la encuadernación rústica y la cartoné. La diferencia más destacada es la tapa, ya que una es blanda y la otra dura, recubierta de material que le da un aspecto lujoso. El cartoné es de materiales duros y rígidos.
Es cierto que con la cartoné se pueden conseguir mayores calidades, sin embargo, no siempre es necesario que esto sea así, puesto que muchas veces deseamos una opción más económica y no tan sofisticada.
Recuerde que en PMA le ofrecemos diferentes máquinas encuadernadoras para que pueda disfrutar de una publicación como siempre ha soñado. Si tiene alguna duda de nuestras máquinas o de las encuadernaciones, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

