La impresión digital ha cambiado profundamente la forma de producir, tiradas más cortas, personalización, inmediatez, diversidad de soportes y una creciente necesidad de responder a los pedidos en plazos cada vez más ajustados han transformado el día a día de los centros de impresión, pero esa evolución no termina en la impresora.
El trabajo no acaba cuando sale el pliego de la prensa digital, el acabado se ha convertido en una parte cada vez más importante del proceso, tanto desde el punto de vista de la calidad como de la productividad y, por supuesto, de la rentabilidad.
Para quienes llevamos tiempo en este sector, no es ninguna novedad que una buena impresión puede perder parte de su valor si el acabado no está a la misma altura, laminado, corte, hendido, personalización o efectos especiales forman parte de una cadena en la que cada fase tiene que responder a las exigencias de la anterior y aquí aparece uno de los grandes retos actuales de la impresión digital: conseguir que el manipulado evolucione al mismo ritmo que la impresión, es precisamente en este terreno donde PMA Product vuelve a marcar la diferencia.
PMA Product ha hecho de la innovación aplicada al manipulado de papel uno de sus ámbitos de especialización, su trayectoria en el entorno de la impresión digital parte de una idea sencilla, pero cada vez más necesaria: automatizar aquellos procesos que pueden limitar la productividad o exigir una intervención manual excesiva.
“Si la impresión digital ha evolucionado para producir de otra manera, el manipulado también tiene que evolucionar.”
La nueva Champion 450 B representa un nuevo paso en esta dirección, planteando una solución que busca integrar el acabado dentro del propio flujo de producción digital.
Alimentación automática, sensores inteligentes, control electrónico, presión hidráulica, estabilidad térmica, separación automática y recogida del material forman parte de un mismo planteamiento, consiguiendo un objetivo claro, que el laminado deje de ser un proceso que interrumpe o ralentiza la producción y se convierta en una fase más integrada, autónoma y controlada, y más cuando esta cuestión adquiere todavía más importancia cuando hablamos de impresión digital bajo demanda, donde los trabajos cortos, los cambios frecuentes y la necesidad de entregar con rapidez forman parte de la realidad cotidiana.
Uno de los aspectos que más valor puede aportar una laminadora automática en un centro de impresión es precisamente la posibilidad de recuperar dentro del propio taller el control sobre una fase del proceso que, en muchos casos, todavía se externaliza y en el que hay que organizar el transporte, coordinar plazos, esperar el retorno del material y encajar esa operación dentro de la planificación general.
Pero lamentablemente cada día más el mercado exige trabajos cada vez más rápidos, cortos y personalizados, cada operación adicional puede convertirse en un factor que condiciona el plazo y sobre todo en el margen.
Su sistema de alimentación automática por succión de alta pila permite reduce las operaciones manuales de carga y manipulación, manteniendo un flujo de producción más continuo. Además el equipo incorpora sensores inteligentes para controlar la alimentación y diferentes funciones automatizadas del proceso, lo que marca una dferencia importante.
Productividad adaptada al entorno digital
La Champion 450 B alcanza una velocidad de hasta 6 m/min y permite trabajar con un ancho máximo de 340 mm, con soportes comprendidos entre 157 y 400 g/m² lo que hace que más allá de la cifra concreta de velocidad, lo interesante sea la combinación de prestaciones que ofrece el equipo para un entorno en el que la variedad de trabajos es una constante siendo un habitual pasar de una referencia a otra, cambiar de soporte, modificar formatos y atender pedidos con características muy diferentes durante una misma jornada, por eso una solución de acabado debe aportar algo más que capacidad productiva: tiene que ofrecer flexibilidad.
La alimentación de alta pila contribuye a reducir las interrupciones derivadas de la reposición del papel y permite plantear una producción más continuada, lo que hace al final, la productividad real no dependa únicamente de la velocidad máxima de un equipo, sino de cuánto tiempo está produciendo, cuánto tiempo necesita para prepararse y cuánto trabajo manual requiere alrededor de cada operación.
Controlar el proceso para controlar el resultado
En laminación, la productividad no puede separarse de la calidad, un proceso rápido pierde sentido si obliga a repetir trabajos, genera inestabilidad o dificulta las operaciones posteriores.
La Champion 450 B incorpora una calandra térmica de 105 mm de diámetro, con una regulación de temperatura y un sistema de presión hidráulica regulables, lo que estos elementos permiten adaptar las condiciones de trabajo a diferentes soportes y aplicaciones, proporcionando al operador un mayor control sobre el proceso.
Y si hay un aspecto que cualquier profesional del acabado conoce bien es la importancia de cómo sale el pliego de la máquina, por eso resulta especialmente relevante el sistema eléctrico anti-curling, concebido para minimizar la curvatura del material después del laminado y favorecer la obtención de pliegos más planos y manejables. Permitiendo que el material que salga correctamente estabilizado facilitando su manipulación posterior y permitiendo continuar el proceso productivo con mayor facilidad.
El equipo incorpora separación automática del papel y la película, así como recogida automática del papel, operaciones que, al integrarlas dentro del funcionamiento automático de la máquina, permite simplificar el proceso completo y conseguir una mayor continuidad en la producción.
Lo mismo sucede con el cambio de bobina sin herramientas gracias a su eje expandible y pudiendo ajustar de forma rápida la posición de la bobina, consiguiendo reducir el tiempo de preparación al mínimo tanto de tiempo, como de ajustes.
Del acabado a la diferenciación
Pero existe otro aspecto que está adquiriendo cada vez mayor importancia: qué podemos ofrecer al cliente además de una buena impresión.
La presión sobre los precios y la facilidad para comparar proveedores hacen que diferenciarse sea cada vez más complicado, el acabado puede convertirse aquí en una herramienta comercial.
La Champion 450 B incorpora de serie el kit de foil sleeking, ampliando las posibilidades del equipo hacia aplicaciones con efectos metalizados, holográficos o selectivos ampliando las opciones de personalización de productos diarios en una imprenta como tarjetas, cubiertas, carpetas, material promocional, packaging, etiquetas o piezas de comunicación pueden beneficiarse de estas posibilidades.
Para una imprenta, esto supone abrir una puerta a nuevas aplicaciones y a trabajos en los que el acabado adquiere un papel protagonista, tan demandado hoy en día.
Y hay una cuestión importante detrás de todo ello, estos acabados se convierten en negocio.
Comprar una laminadora automática no debería plantearse únicamente como la adquisición de una máquina más para el taller, sino hay que plantear ¿Qué puede cambiar esta máquina en nuestra forma de trabajar?
- Puede reducir la dependencia de terceros
- Puede acortar los plazos de entrega
- Puede liberar al operario de determinadas tareas repetitivas
- Puede mejorar la continuidad del proceso
- Puede permitir asumir trabajos que antes no resultaban rentables
- Y puede abrir la puerta a nuevos acabados y aplicaciones
Por eso, cuando hablamos de automatización del acabado, estamos hablando también de autonomía empresarial
La Champion 450 B encaja en una trayectoria en la que PMA Product ha apostado por llevar la automatización al manipulado de papel dentro del entorno digital y aquí es donde cobra sentido volver a la idea con la que comenzábamos: Si la impresión digital ha evolucionado para producir de otra manera, el manipulado también tiene que evolucionar.
La impresión digital ya ha demostrado que es posible producir de una manera diferente, ahora el reto está en conseguir que todo lo que sucede después de imprimir responda a esa misma filosofía, producción bajo demanda, flexibilidad, rapidez, personalización y automatización no deberían terminar al pie de la impresora, también tienen que estar presentes en el acabado.
Puntos a destacar:
- ALIMENTACIÓN AUTOMÁTICA POR SUCCIÓN DE ALTA PILA
Producción continua y reducción de las operaciones manuales de alimentación. - SENSORES INTELIGENTES
Control de alimentación y diferentes funciones automatizadas. - CALANDRA TÉRMICA DE 105 MM
Control preciso de las condiciones térmicas del laminado. - PRESIÓN HIDRÁULICA REGULABLE
Adaptación del proceso a diferentes necesidades de trabajo. - SISTEMA ELÉCTRICO ANTI-CURLING
Ayuda a conseguir un pliego más plano después del laminado. - SEPARACIÓN Y RECOGIDA AUTOMÁTICA
La automatización se extiende a las operaciones posteriores. - CAMBIO DE BOBINA SIN HERRAMIENTAS
Mayor agilidad en los cambios de trabajo. - FOIL CHROMIUM SLEEKING INCLUIDO
Nuevas posibilidades de personalización y acabados metalizados.

